5 razones por las que elegir café tostado natural

17/08/2017 ·
Distribuidores de café

Existen razones concretas para elegir unos productos u otros. Si hablamos del café, hay mucho que decir al respecto, porque hay distintas variedades y reconocer la calidad de cada una de ellas es algo que un experto debe hacer.

Hoy te daremos algunas claves para que puedas elegir entre café tostado natural o el torrefacto, conociendo en detalle las diferencias entre ambas opciones.

Índice de contenidos

Café tostado natural

El café tostado natural es la contraposición al torrefacto. Se caracteriza entre otras cuestiones por ser 100% natural, es decir que en el proceso de tueste no hay añadidos artificiales. Este café tueste natural es ciertamente la opción más saludable de todas, pero además, aquella que permite disfrutar de las mejores propiedades del café.

Entonces, lo concreto es que el café molido de tueste natural se obtiene sin añadir ningún elemento extra ni componente al proceso de tostado. Por ello, se conoce también como café de tueste natural.

Café torrefacto

El café torrefacto es una variedad de café que se obtiene tras someter al grano a un proceso especial durante el tueste. Para obtener este tipo de café, el grano se tuesta añadiendo una determinada cantidad de azúcar, en líneas generales no más del 15% del total. En el proceso de tueste, los granos de café alcanzan temperaturas de hasta 200ºC, y de esta forma, el azúcar se carameliza, adhiriéndose a los granos de café, que por otro lado adquieren de este modo un color diferente.

El café torrefacto tiene una capa negra brillante, que surge como resultado del azúcar quemado, que apenas deja ver el grano de café.

Cuando nació el café torrefacto, se creía que el azúcar caramelizado actuaría como una especie de capa que permitiría conservar mejor las propiedades del grano, tales como aromas, sabores y matices naturales del café. La técnica de tueste torrefacto nació tras la Guerra Civil, En España y Portugal, debido a la escasez de recursos. Así, añadiendo azúcar al tueste, se podía obtener hasta un 15% más de producto, con la misma cantidad de granos de café, una materia prima que por ese entonces resultaba costosa.

En nuestros días podemos decir que se justifica la existencia del café torrefacto sólo por tradición y de ello se desprende además que cierto sector de los consumidores aún lo siguen demandando, es decir, todavía tiene mercado donde ser colocado, pero ¿es realmente un producto provechoso para los consumidores?

5 razones para elegir café tostado natural en lugar de torrefacto

Por supuesto que como dijimos antes, hay un segmento de la población que todavía consume café torrefacto y es por ello que se sigue produciendo. Este tipo de café suele consumirse mezclado en distintas proporciones con el café de tueste natural. Resulta muy difícil encontrar regiones donde se consuma el café torrefacto al 100%, sin mezclarlo con nada.

Ahora bien, hay cinco razones contundentes por las que elegir café tostado natural en lugar del torrefacto:

#1 Amargor

Por un lado, el café de tueste torrefacto tiene un color más oscuro en un 15%, en comparación con el café tostado natural y por esta misma razón resulta también más amargo. Este particular sabor amargo no debe confundirse nunca con lo que se considera un café más cargado o más intenso, porque no tiene que ver con ello. Es simplemente un efecto del azúcar en el proceso de tueste.

#2 Sabores enmascarados

Una de las creencias erróneas en torno al café torrefacto es pensar que el hecho de añadirle azúcar al proceso de tueste servirá para conservar mejor las propiedades y/o características del café. Nada más lejos de la realidad, porque lo que hace el azúcar tostado es enmascarar los verdaderos sabores y aromas que el café original, dado que tiene su propio sabor. Claro que el azúcar puede aportar cierta uniformidad, pero esto sólo es justificable cuando se utilizan cafés de muy mala calidad y es otro motivo por el cual el torrefacto es visto por muchos con malos ojos, porque se cree que en el proceso de creación de este tipo de café se mezclan granos de baja calidad con otros de mediana y alta y así se abaratan costes. Si lo comparamos con el café tostado natural, este riesgo no existe, porque la calidad de cada grano es muy fácil de notar.

#3 Aditivos

¿Qué es un aditivo? Pues se trata de aquella sustancia que, sin constituir por sí misma un alimento ni poseer valor nutritivo, se agrega a los alimentos y bebidas intencionalmente en cantidades mínimas, con el objetivo de modificar sus caracteres organolépticos o mejorar su proceso de elaboración y/o conservación. Mientras que el café torrefacto ya sabemos tiene un aditivo que es el azúcar, el café tostado natural no posee ninguno, es decir que mantiene intactas sus características organolépticas y por supuesto, es más natural.

#4 Más crema, pero no de la buena

Otro punto interesante y razón suficiente para elegir el café tostado natural en lugar del torrefacto es la producción de crema. El segundo produce más crema, pero esta no es natural, sino artificial, lo que se debe a la composición distinta del grano, lo que nunca debe confundirse con sinónimo de calidad.

#5 No recomendable para diabetes

Lógicamente, una de las características elementales del torrefacto, es el azúcar, y por este contenido, no es recomendable para diabéticos. Por otro lado, es sabido que muchos de quienes consumen este tipo de café, ignoran el tipo de tueste que este tiene y le añaden azúcar para endulzarlo por su característico amargor, poniendo su salud en riesgo sin saberlo.

En Productos del Café encontrarás una gran variedad de café tostado natural. Si quieres, puedes descubrir más acerca de los diferentes tipos de tueste en la revista Mia. Cómo bien dijimos al principio de este artículo, queríamos darte razones concretas para optar por el café de tueste natural en lugar del torrefacto. ¿Cuál de los dos consumirás a partir de ahora?

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