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El Molino

Con el molido se transforman los granos de café tostado en partículas de tamaño uniforme. Según el grado de molienda, las partículas ofrecerán una mayor o menor resistencia al paso del agua por la pastilla de café dispuesta en el cacillo.

Realizar una molienda correcta del café es una condición indispensable para preparar un Espresso Perfecto. Si el café está molido demasiado grueso o demasiado fino el resultado no será el esperado. El café debe estar en su punto justo.

Es muy importante que vigile regularmente el punto de molienda del café, pues el molido es muy sensible a los cambios de humedad y temperatura.
 
Para conseguir un Espresso Perfecto debe mantener las fresas del molino en buen estado y la tolva limpia de restos de café y aceite.
Y tras la molienda,
la dosificación

El molino es, además, el aparato que nos permite dosificar el café. Una vez molido, el café se almacena en un recipiente dosificador, que permite obtener el peso de café justo para preparar uno o dos espressos.

Ni mucho ni poco, justo lo necesario

Tan importante como el molido es la dosificación, pues poner una cantidad excesiva o insuficiente de café altera lógicamente el resultado final del espresso. La cantidad óptima de café depende del volumen de taza que deseamos obtener y del blend elegido.

Volumen:
La cantidad correcta para preparar una taza de café, si se trata de café 100% natural, oscila entre 6 y 7,5 gramos.

Lógicamente, la cantidad de café molido necesaria para preparar un ristretto de 30 c.c. de volumen es distinta a la cantidad necesaria para un “solo” de 45 c.c., que es el volumen de café preferido en muchas zonas de España.

Blend:
Para un mismo volumen de café, se utiliza más cantidad de café Colombia o cualquier otro arábica lavado que de café robusta.

Y si emplea mezclas de natural con torrefacto debe saber que necesita aumentar la dosificación a medida que aumenta la proporción de café torrefacto.